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Cuando la tertulia se sentó en la puerta

Tertulia in Santiago, Chile. Drawing by Claudio Gay, 1848. Creative Commons. http://simbolospatrios.cl/displayimage.php?album=102&pid=952

Cuando la tertulia se sentó en la puerta

In celebration of the International Poetry Festival we have invited well known Nicaraguan writers to pen pieces for our blog. This first piece (in Spanish) is by Fernando López from Granada, who tells us about an interesting custom in Granada’s streets.


Cada ciudad tiene sus particularidades que la distinguen y le dan cierta notoriedad, bien pueden ser sus envolventes naturales como sus características culturales, que en sentido amplio incluye: sus costumbres, tradiciones, creencias, folklore, danzas y música, gastronomía, vestuario, celebraciones festivas y conductas propias.

Y en el concierto de ciudades centroamericanas de tipo colonial, que en las últimas tres décadas se han colocado como destinos turísticos de referencia internacional, como lo es actualmente la ciudad de Granada de Nicaragua, conocida también por el cognomento o renombre de “La Gran Sultana”, podemos señalar que esta singular “Aldea Señorial” reúne para su importancia varios hitos naturales como son: estar al pie de un majestuoso volcán inactivo ubicado al Sur del emplazamiento, que se eleva 1,400 metros sobre el nivel del mar y es una reserva natural con una interesante biodiversidad y un paisajismo extasiante; estar ubicada en la margen Oeste del lago Cocibolca uno de los más grandes de América con sus casi 8,700 kms. cuadrados de agua dulce rico en recursos lacustres, y poseer en su territorio 365 isletas paradisíacas de diversos tamaños que forman un verdadero edén insular. Y la cercanía de la Laguna de Apoyo una de las más atractivas lagunas de origen volcánico.

A ello se suma el elemento cultural que agrega un gran valor al destino, cuando en la localidad se vive plenamente el calor humano, la hospitalidad, la cordialidad y la apertura a quien la visita, que puede sentirse satisfecho y seguro de su experiencia en esta ciudad de casi cinco siglos de existencia y en el que se respira la cotidianidad de sus ciudadanos orgullosos de sus costumbres.

Una de ellas es la de sentarse por las tardes y hasta altas horas de la noche en la puerta de la casa en sillas mecedoras, por lo regular, donde se congregan los miembros de la familia o vecinos de la calle o bien amigos, que llegan de otras calles, con la rutinaria puntualidad a conversar sobre variados temas, aprovechando la brisa que regala el “Gran Lago” refrescando y atemperando el sofocante calor del día.

Es común cuando se transita por las calles céntricas de la ciudad y en las periféricas también, el encontrarse con que la gente por costumbre, que ya se ha vuelto una tradición distintiva de Granada, se sienta en la puerta de su casa, en calles o barrios populares a conversar, es más frecuente en aquellos lugares donde las aceras son anchas y que facilitan acomodar en semicírculo las sillas mecedoras en las que se “butaquean” durante las amenas tertulias, donde se habla de todo y se ponen al día de los últimos acontecimientos sucedidos en la ciudad o a nivel nacional cuando algunos hechos alcanzan notoriedad y son de obligatorio comentarios en estos cenáculos espontáneos no especializados, en los que además se comentan los casamientos, difuntos, nacimientos, infidelidades, deudas, quiebras, disgustos, peleas, desavenencias, triunfos, éxitos, alegrías y tristezas de los vecinos de la calle o barrio, son espacios de intercambio e información social en los que se ponen al día del pulso vecinal, local y nacional.

Esta es una costumbre que seguramente, y sin duda, tiene su razón de ser en el sofocante calor que se acumula en los interiores de las casas durante los días de abrasante sol y en el goce de las delicias del vientecillo que inunda las calles desde el descampado espejo de agua del “Ayagualo” nombre chorotega que los indígenas le dieron al Cocibolca.

Pero retrocediendo en la historia de la ciudad nos encontramos con referencias del biógrafo de Granada en su libro “La Ciudad Trágica”, don Pío Bolaños Álvarez, granadino de fin del siglo XIX, que hacen alusión a esta llamativa y recurrente costumbre de los granadinos de mediado y finales del siglo XIX:

“otra costumbre de los granadinos de aquellos años, consistía en formar tertulias en casas particulares, boticas o tiendas de comercio. En la época a que nos referimos existían tres de estas tertulias….Los asistentes a esas tres tertulias, pertenecían a las tres agrupaciones políticas en que estaba dividida en ese tiempo la ciudad, conocidas como: Iglesieros, Cachos y Progresistas………eran personas de consideración en la ciudad, y ocupaban en ella, lugar distinguido por su posición social, económica y profesional”.

Tertulia in Santiago, Chile. Drawing by Claudio Gay, 1848. Creative Commons. http://simbolospatrios.cl/displayimage.php?album=102&pid=952
“Tertulia, during the colony” by Claudio Gay

Pero también habían otras reuniones que los granadinos hacían y que no eran necesariamente de carácter político o partidario, sino familiar y algunas extensivas a las amistades, he aquí lo que señala nuestro autor referido don Pío Bolaños al respecto: 

“En las casas de familia se reunían, asimismo, sus respectivos miembros en las horas de la tarde y hasta las nueve de la noche. Sentados en cómodos sillones en las puertas de la casa que dan a la calle, en algunas se acostumbraba tomar, a las 5 de la tarde, una tacita de café negro y caliente. Estas tertulias familiares y las de más concurrencia, se reunían en…..”

Las elegantes mansiones de las familias adineradas de la ciudad ubicadas en la calle Real, en la Atravesada y en otras donde se conglomeraban las familias de mayor rango social y económico de la ciudad.

Algunas características de estas reuniones se describen como:

“Todas estas tertulias eran numerosas por la cantidad de miembros de cada una de ellas, de familia numerosa.

En estas tertulias familiares, rara vez se hablaba de política, sólo en la época electoral, y lo que en esos corrillos se conversaba no salía del círculo íntimo de ellas, pero se acostumbraba condimentar ahí, con sal y pimienta, el comentario de los sucesos que ocurrían en el vecindario.

Otras tertulias se formaban en otras casas de familia no tan numerosas ni celebradas como las citadas antes.

 Y por último, la de los muchachos granadinos de aquella generación, juntándose en los corredores del “Hotel de los Leones”, en la Plazuela del mismo nombre, concurridísimo y bullangueros, como sus concurrentes.

Andando el tiempo se formaron otras, de gente bohemia, que se reunían en algunos establecimientos generalmente por las tarde y noches donde además de comentar todo asunto, apuraban copas y los dichos o comentarios de estas tertulias que eran muy divertidas, corrían de boca en boca, por toda la ciudad, así como las salerosas bromas y burlas que entre ellos mismos se dirigían.”

Esta vieja costumbre sigue arraigada en el granadino de la actualidad que goza con la chanza, la broma y lo burlesco, y disfruta del sentarse a la puerta de su casa rodeado de la familia o amigos, a ejercer la gratificante costumbre de “puertear” para “tertuliar”.

En las calles principales como calle Real encontramos en la puerta principal de la mansión de la familia Sánchez que todas las noches a partir de las 6:30 p.m. se dan cita damas honorables de la ciudad de diferentes edades acompañadas de caballeros que comparten conversación de distinta índole, cosa curiosa es que muchos de sus integrantes antes han estado desde las cinco de la tarde hasta las seis y media en calle La Calzada en casa de la familia Vargas donde han departido amenamente en medio de la algarabía que empieza a esas hora a inundar de música, olores y sabores provenientes de los múltiples negocios de servicios turísticos que se han aposentado en la calle más festiva de Granada. Solo para mencionar dos de las más constantes y se debe mencionar la que se congrega en casa del doctor Cuadra en calle Atravesada que persistente se mantiene aprovechando la amplitud y frescor de las tardes granadinas.

Anteriormente las tertulias eran básicamente en la puerta principal de las casas pero adentro, y en algún momento del transcurrir de esta tradición se salió la tertulia a la puerta para acomodarse en las aceras principales de la ciudad que en ocho años llegará a sus quinientos años de fundada.


Fernando López Gutiérrez is a designer and Cultural Manager. Secretary of the “Casa de los Tres Mundos Foundation” (FC3M) and first Executive Secretary of the International Poetry Festival of Granada (FIPG). He is also First Member of the Nicaraguan Institute of Hispanic Culture (INCH) and prosecutor of the branch Granada.

*** Image: “Tertulia, during the colony, 1790, in Santiago, Chile”. Drawing by Claudio Gay, 1848. Creative Commons. http://simbolospatrios.cl/displayimage.php?album=102&pid=952

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